Cuando todos los chilenos nos aprontamos a festejar un nuevo 18 de Septiembre, no debemos olvidar a importantes miembros de nuestra familia como son nuestras mascotas.


 


Si hemos decidido salir fuera de la ciudad, deberemos considerar si llevamos o no a nuestra mascota al lugar de destino.


Cuando los dejamos en casa, una buena opción es pedirle a algún vecino o familiar que lo alimente y le proporcione agua limpia diariamente. Si esto no es posible, lo ideal sería utilizar bebederos y comederos automáticos (a la venta en supermercados y tiendas de mascotas). Debe considerar que perros y gatos debe consumir como mínimo 50 cc de agua por cada kilo de peso en forma diaria.


El alimento debe ser un alimento comercial seco, de acuerdo a la especie, edad y peso de su mascota, y debe dejarse servido en lugares protegidos del sol directo, insectos y otros animales.


Muchos cuadros digestivos (vómitos y diarreas) aparecen en estas fechas, debido a que algunos propietarios les dan restos de asados a sus mascotas o estos roban los desechos. Es muy peligroso dejar al alcance de los perros y gatos huesos que pueden quedar atrapados en sus intestinos, y posteriormente se requerirá de cirugías para extraerlos.


Si las mascotas quedan al interior de la casa, desenchufe todos los cables posibles, para evitar que por aburrimiento los mordisqueen y se electrocuten.


Si la decisión es llevar la mascota de viaje, se debe utilizar una jaula de transporte, que dependiendo del tamaño podrá ser ubicada dentro del vehículo o en el pick up de una camioneta. De esta forma evitaremos accidentes y lesiones a nuestras mascotas, familia y a otras personas.


Se debe considerar que tan acostumbrado a los viajes está nuestra mascota, ya que al igual que las personas, ellos se marean ante el movimiento (auto, bus, avión, tren, etc.) y eso les producirá vómitos. Si ellos son particularmente sensibles, o no se sabe cómo reaccionarán, lo mejor es consultar a su médico veterinario, para que le recete algún medicamento que evite estos vómitos y lo tranquilice durante el viaje.


Si el viaje supera las cuatro horas, considere paradas en lugares habilitados para que pueda caminar (siempre con correa!) y pueda orinar y defecar. No lo alimente durante el viaje y sólo ofrezca pequeñas cantidades de agua, hasta llegar al destino final.


Al llegar al nuevo destino, recuerde mantener a su perro o gato en un lugar protegido y cerrado, hasta que se ambiente y Ud. ya esté instalado. Al sacarlo de paseo que sea siempre con su collar (idealmente con alguna placa de identificación) y correa para que no escape y se pierda en el nuevo lugar. Es muy grande el número de animales perdidos que en cada feriado o periodo de vacaciones, pasa a engrosar el número de animales sin dueño que vagan por las distintas ciudades del país.


Dra. Alicia Valdés, MV. MSc

Académico

Departamento de Ciencias Clínicas

Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias

Universidad de Chile