Dra. Marcela Valenzuela
CRMF Moggie Cat´s
dra.marcela.valenzuela@gmail.com




La hipertensión sanguínea corresponde a la elevación sostenida de la presión arterial. Por lo general, se presenta en gatos mayores de 7 años de edad, por lo cual en estos pacientes se deben realizar chequeos cada 6 meses en forma rutinaria para determinar si padecen de ella.


Los valores de presión por sobre los 160/95 mm Hg de presión sistólica y diastólica respectivamente se consideran elevados y anormales.


La hipertensión puede ser primaria cuando no se identifica una causa específica o secundaria a ciertas enfermedades subyacentes. En los gatos las causas más comunes de hipertensión son la enfermedad renal crónica y el hipertiroidismo (enfermedad de la glándula tiroides)


En muchas mascotas no se evidencia signología clínica hasta que se manifiesta una ceguera aguda como resultado del edema, desprendimiento de retina y hemorragia. Otros signos incluyen alteraciones cardiacas, enfermedad renal, convulsiones, accidentes cerebrovasculares y demencia.

Los gatos afectados desarrollan una enfermedad neurológica progresiva con signos precoces que incluyen hiperactividad, molestia visual a la luz, y parpadeo frecuente, seguido por ataxia (dificultad para caminar) y finalmente, depresión que progresa hasta el coma.


El diagnóstico de hipertensión sistémica requiere de la medición de la presión sanguínea arterial. En la actualidad se dispone de equipos para realizar las mediciones de la presión arterial, los cuales son de bajo costo y están cada vez más a nuestro alcance en las diferentes clínicas veterinarias.


La medición de la presión sanguínea, por tanto sirve para establecer un diagnóstico como para evaluar de manera apropiada la eficacia de la terapia antihipertensiva. No obstante, en los gatos la presión sanguínea es difícil de medir y la interpretación de sus resultados debe incorporar la valoración clínica minuciosa del paciente por parte de Médico Veterinario.


Para realizar el tratamiento de la hipertensión es necesario determinar la causa (hipertiroidismo, insuficiencia renal crónica) para así restaurar la presión arterial a niveles normales.

Los fármacos antihipertensivos deben ser indicados por el Médico Veterinario y son evaluados para cada paciente. Una vez que la presión sanguínea es controlada de forma adecuada, el paciente debe ser evaluado con intervalos de 2-3 meses.


Finalmente insistir en la importancia de conocer la presión arterial de los felinos en forma rutinaria, y así disminuir la probabilidad de la presentación de patologías, sus secuelas y mejorar la calidad de vida nuestros pacientes.