Juguetes adecuados y peligrosos para perros


Dr. Gonzalo Chávez, MCs, Máster en Etología Clínica

Jefe de Carrera – Universidad Santo Tomás

Asociación de Etología Clínica Veterinaria de Chile


 


Contrario a lo que muchas personas podrían pensar, la conducta de juego constituye una de las necesidades más importantes para el desarrollo normal del perro. Debemos considerar que el perro es una especie estrictamente social, y eso quiere decir, que luego del destete, requieren generar un nuevo lazo de apego. Este vínculo puede ser con otro perro, con un ser humano, e incluso con un animal diferente. A partir de esta relación de confianza el perro podrá desarrollar una serie de virtudes que le permitirán, a su vez, construir y desarrollar su carácter y temperamento que quedarán fijados para el resto de la vida.

Todos quienes nos relacionamos con perros, estamos conscientes de que existen necesidades que satisfacer. Las sanitarias y nutricionales, no cabe duda que la mayor parte del tiempo no tenemos mayores inconvenientes para cubrirlas, sin embargo, las necesidades conductuales, revierten un reto mayor, y no porque los propietarios no quieran hacerlo, sino que por desconocimiento respecto de las mismas.

Cuando los cachorros ya tienen la posibilidad de alejarse del nido, comienzan a exponerse a un sinnúmero de estímulos que les permiten reconocer en ellos mismos sus capacidades y limitaciones. Esto sucede aproximadamente entre los 15 y 21 días de vida, sin embargo, aunque ya se relaciona con el medio, sus órganos de los sentidos aún no están maduros en su totalidad. A continuación, entre la 3a y 12ava semana, hay un mayor poder de exploración tanto con el medio como con los otros cachorros con los que convive. Los animales que reciben una correcta manipulación neonatal, presentan una maduración más rápida del Sistema Nervioso Central, mayor capacidad de exploración y aprendizaje, serán más tolerantes y menos miedosos.

Aproximadamente a la 6ta semana de vida adquieren más conductas sociales. Pero para lograrlo, deberán relacionarse con gran cantidad de estímulos. De esta manera, las nuevas conexiones neuronales que se han ido formando, se fortalecerán y permitirán un correcto desarrollo como individuo social. Esto es sumamente relevante, toda vez que nos interesa que el perro se transforme en una mascota con alto poder de adaptación a las personas, entre otros, a través de la incorporación de los códigos familiares, los que deberán ser reconocidos y respetados por el perro.

Ya decíamos que a través del juego el perro irá incorporando nueva información que resultará relevante para el resto de su vida. Esto se debe a que durante los primeros juegos con sus hermanos de camada, comienzan a comprobar los efectos de sus actos y con ello, se comienzan a desarrollar los filtros, que en definitiva permite discriminar entre lo que se puede hacer y lo que no está permitido, y muy importante además, le permitirá comenzar a controlar la mordida.

En el periodo juvenil, que se extiende en promedio desde los 3 meses hasta la pubertad, sigue creciendo y perfeccionando sus habilidades. Disminuye su capacidad de formar relaciones sociales con otras especies y aumenta aún más su conducta exploratoria, lo que muchas veces puede transformarse en un mayor riesgo para el animal, ya que el perro será más osado y podría verse más expuesto a los peligros ambientales.

Antes de realizar algunas recomendaciones respecto de cuáles son los juguetes más adecuados según la edad de nuestro perro, hay que tener en consideración que los ambientes en los que habitan en general las mascotas son monótonos en el sentido que los perros tienen poca o ninguna opción de modificar el entorno en función de satisfacer sus propias necesidades. Por ello, a partir de pequeñas innovaciones podemos enriquecer el entorno para motivarlos a realizar una mayor cantidad de comportamientos propios de la especie, que les permitan gastar energía de manera positiva (Tabla 1).

Tabla 1. Tipos de enriquecimiento ambiental utilizados como terapia de modificación ambiental.

Tipo de enriquecimiento Ejemplos

Trófico Esconder el alimento, cubos de hielo (con fruta, carne, galletas), juguete dispensador de alimento.

Sensorial Ofrecer esencias que estimulen la exploración y aromas que bajen la ansiedad.

Físico Modificación del ambiente, agregar estructuras nuevas al entorno

Ocupacional A través del ofrecimiento de elementos artificiales o naturales que inviten a la utilización de los mismos (juguetes).

Cognitivo Juegos de destreza, trabajo de obediencia


Para que los juguetes sean atractivos debemos rotarlos. Lo más apropiado es entregárselos de uno por semana o por día de acuerdo a su motivación para utilizarlos. Como sabemos que los perros tienen en general un alto poder de exploración, hay que tener la precaución de sacar de su alcance las cosas que puedan romper, sin embargo, hay que dejar a su disposición cosas que los mantengan ocupados física y mentalmente. Nuestra tarea es buscar juguetes que resulten efectivamente atractivos para ellos ya que tienen mucha energía por desfogar.

En el mercado disponemos de tantos juguetes diferentes como perros hay. Escoger el adecuado pasará por ser capaz de identificar las necesidades de nuestra mascota y por cierto, satisfacerlas. Par ello, podemos optar por un primer ejercicio que denominamos Test de Cafetería, que no es más que ofrecer al mismo tiempo varios elementos que presenten diferentes texturas, tamaños, formas, sabores e incluso colores y sonidos. El perro se verá invitado a explorarlos y seleccionará los que cumplan con sus requerimientos. Al comienzo debemos pensar en el juguete como una herramienta, en el sentido que nos debe ayudar a acelerar y mejorar el desarrollo del sistema nervioso y órganos de los sentidos, por lo tanto, los juegos deben ser agradables para que el perro se vea motivado a participar de los mismos. De lo contrario, si le presentamos elementos que lo asusten, tengan mal sabor o simplemente no lo motiven lo suficiente como para usarlos, no solo se frustrará él, sino que probablemente también nos frustremos nosotros al vernos imposibilitados de establecer un contacto con la mascota. Bajo esta premisa, es difícil determinar cuál es el mejor juguete para cada momento, ya que insisto que a veces la cosa más simple, puede ser la más atractiva. Sin embargo, existe un factor común que no podemos perder de vista, y este es, los juguetes deben ser seguros para el animal. Al igual que los niños, los perros exploran con el hocico, y eso quiere decir que todo se lo llevarán a la boca y lo morderán, y si este es demasiado blando para el poder de mordida del perro, lo romperá, con el riesgo de tragarse trozos pequeños que pueden generar daños en el hocico o incluso una obstrucción intestinal.

Por lo tanto, los invito a escuchar a sus perros respecto de sus preferencias. Dediquen a diario un tiempo para jugar con ellos. Sin darse cuenta estarán fortaleciendo un vínculo duradero con su mascota. Recuerden que nosotros decidimos adoptarlos y esa decisión iba asociada a una gran responsabilidad que incluía, entre otras cosas, jugar con ellos.