Sabueso Italiano
De origen italiano, es uno de los sabuesos más antiguos que se originó entre el cruce de perros de caza. En el Renacimiento, los criadores modificaron esta raza mejorándola y después de un largo período de olvido es ahora cuando vuelve a hacer furor en su país. Descripción: De formas secas y musculoso, el Sabueso Italiano tiene la cabeza huesuda, la trufa negra y las ventanillas nasales bien abiertas. Los ojos son anchos y luminosos, de iris ocre o negro. Las orejas largas y plegadas están insertadas bajas. El cuello es seco y sin papada. Tiene una estructura equilibrada y sin grasa, es todo músculo. La cola es llevada baja y sin amputar. Pelaje: Hay de dos tipos, el de pelo semilargo y áspero y el del pelo corto y liso. Color: Gamas de leonado con blanco en las extremidades, o negro con marcas.
Caracter: Aunque de carácter noble, este infatigable rastreador tiene un carácter muy independiente, lo que hace que si queremos tener un perro atento y dispuesto, debamos practicar una educación constante desde edad muy temprana.
Utilización: Robusto e infatigable, tiene las cualidades esenciales para ser un buen cazador que caza en todos los terrenos. Especialista en la caza del jabalí, del zorro, la liebre y del conejo salvaje, es un notable ojeador que siempre está al acecho. Caza solo o en jauría y su tamaño le facilita la caza desde el alba hasta la puesta del sol.
Cuidados: De carácter obstinado y tozudo, debe ser adiestrado desde muy pequeño para quitarle las malas costumbres. Es muy independiente y por eso su educación ha de ser constante.
Alimentación: Las necesidades alimenticias, en Kcal. diarias como ración de mantenimiento, son diferentes según el peso, la edad, el sexo y el estado de salud del animal. Para simplificar diremos que los ejemplares de 18 kg. de peso consumen unas 1.150, los de 24 kg., 1.400 y los de 28 kg., 1.550. Es un animal muy apreciado por su finísimo olfato, su valor y su excepcional resistencia a la fatiga. Para valorizar al máximo estas dotes, es necesario seguir las normas de una adecuada alimentación durante la gestación, la lactancia de las hembras y durante el destete de los cachorros. Se ha demostrado la relación de causa a efecto que existe entre la carencia de alimentación durante el desarrollo fetal y la aparición de enfermedades de origen viral y bacterial, durante los primeros meses de vida. Es preciso por lo tanto respetar las necesidades en proteínas, ácidos grados, vitaminas y sales minerales.












¿Quieres publicar un comentario?
Primero debes registrarte, o inicia sesión con tu contraseña aquí, si ya eres miembro.