Conservación: Chile protege desde hoy a 43 especies de cetáceos que habitan en sus costas


La Presidenta firmó en Quintay dos decretos y un proyecto de ley que prohibirán la caza en aguas jurisdiccionales. Mientras, el canciller Foxley le dio el vamos a la Comisión Ballenera Internacional en Santiago.

Equipo Ciencia y Tecnología "Chile quiere dar una clara y contundente señal de su voluntad de proteger las ballenas en sus aguas jurisdiccionales", dijo ayer la Presidenta Michelle Bachelet luego de firmar dos decretos y un proyecto de ley para defender a los cetáceos. Entre las ruinas de la antigua faenadora de ballenas en Quintay, en la Región de Valparaíso, la Presidenta declaró monumento natural a los cetáceos, la misma categoría que ostenta el huemul, y volvió indefinida la norma que prohíbe su caza en nuestro territorio marítimo. "Felicitamos a Chile y a su Presidenta por tomar esta iniciativa. Esto sumará más energía a la discusión de la Comisión Ballenera Internacional, porque es un ejemplo positivo para otras naciones", dijo Peter Garret, ministro de Medio Ambiente de Australia, quien asistió a la ceremonia con sus homólogos de Nueva Zelandia, Reino Unido y Costa Rica. El ministro australiano coincide con Japón acerca de que la comisión está en un momento clave. Australia presentó varias iniciativas para modernizarla: "Creemos que podemos tener una colaboración real entre naciones para investigar a los cetáceos de una manera no letal". Responsabilidades La Presidenta Bachelet aseguró que la protección de la ballena "es trascendente en sí misma, pero también es el compromiso de un país, de este Gobierno, con las futuras generaciones". "Por nuestras aguas pasan la mitad de las especies de cetáceos conocidas. Somos privilegiados al poseer este patrimonio natural, tenemos una responsabilidad especial", dijo. Además de los dos decretos, el proyecto de ley busca mejorar la regulación y facilitar la conservación y reproducción de las poblaciones cetáceas y su biodiversidad. Expresamente se prohíbe dar muerte, caza, capturar, tener, poseer, transportar, desembarcar, elaborar, comercializar, almacenar o efectuar cualquier proceso de transformación de cualquier especie viva o muerta de cetáceo. Hay pena de presidio para quienes la evadan. Por su parte, el canciller chileno, Alejandro Foxley, dio el vamos a la conferencia de la Comisión Ballenera Internacional en Santiago, solicitando la incorporación de la sociedad y de las ONGs conservacionistas a los debates. Abogó por la búsqueda de consensos para lograr un mayor entendimiento. "Cada vez que se pueda, se debe buscar esa meta agotando todas las instancias antes de someter una decisión a votación, ya que ésta, por su naturaleza, divide", expresó el ministro. Además, señaló que "en el caso de Chile, su objetivo principal es el fortalecimiento de la conservación de cetáceos mediante planes de manejo de conservación regionales y subregionales". Las demandas principales que se discutirán esta semana son la creación de un santuario en el Atlántico Sur, la modernización de la Comisión, y la petición nipona de autorizar la caza comercial de ballenas frente a sus costas. Protección por la ley La primera vez que Chile abordó legalmente la protección de los cetáceos fue en 1977. Ese año el gobierno dictó un decreto supremo que prohibió la caza de delfines y toninas. Posteriormente, en 1984, suspendió la caza de ballenas. Hasta ayer la moratoria se regía por el Decreto 224 del Ministerio de Economía, que establecía una veda extractiva nacional por un plazo de 30 años para determinados mamíferos, reptiles y aves, incluyendo todos los cetáceos. Los dos nuevos decretos ley permiten que Chile cumpla obligaciones internacionales emanadas de convenciones internacionales como la de Comercio Internacional de Especies Amenazadas. El proyecto de ley apunta a consolidar tales compromisos. ONG chilena coordina catálogo de ballena azul El comité científico de la Comisión Ballenera Internacional apoyó la realización de un ca

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Comentarios (1)

1 . Roberto | Publicado el 26 de junio de 2009.
Hace poco tiempo tuve la grata experiencia de conocer quintay, casi por accidente, con la familia nos dirigiamos a viña de pronto lei un cartel en la carretera que decia , quintay a 22 km,o algo asi,,hace menos de una semana habia visto la maravillosa playa por tv a traves de un reportaje en canal internacional mostrando una de las plantas faenadoras mas grandes de chile, de como habia influido esta planta en la caza indiscriminada de ballenas, que materiales fabricaban a partir de sus carnes, grasas aceites, etc,.en fin historia ,de esas de marinos,y ballenas,de ilegalidad y protestas.
doble, rapidamente y me dirigi al muy nombrado pero poco conocido entre los amigos.quintay.
curvas y curvas, bajadas y mas curvas hasta despues de unos 25 minutos llegar a una caleta, de 3 o 4 restaurants, a no mas alla de 10 mts del mar era el estacionamiento y una angosta calle, que nos dirigia a los reastaurantes modestos de precencia las casas en un cerro empinadisimo de madera, .el paisaje francamente maravilloso solo visto en mares del sur, a lo lejos se divisaban oscuras y sombrias unas murallas, personas saliendo cabizbajas de entre las paredes que lloraban canticos de ballena,ahora hecho museo te da una bienvenida una enorme aleta que en una leyenda , aleta de ballenato, menos de un año, ahi asalta la pregunta a que animal se le ocurre matar a tal belleza, tal creacion, se te viene a la mente green-peace salven a willy, discovery chanel nat-geo, etc, y comienzas a ver esas fotos visitas las plantas faenadoras ahora en ruinas y el flash de tu camara no se apaga tratando de que la historia no se borre y quede una moraleja para que tus hijos aprendan y que sepan que eso estuvo mal, y lo den a conocer, que luchen por la vida de estos seres que no molestan a nadie y solo saben dar misterio y canticos sobrecogedores, canticos de muerte , desesperacion y soledad
solo queda esperar que esos barcos japoneses con fines ""cientificos"", no nos sigan robando una de las pocas maravillas que van quedando en el mundo y nos demos cuenta que las ballenas no, nos pertenecen pero si tenemos el deber y el privilegio de cuidarlas y darles un santuario donde puedan estar tranquilas sin inescrupulosos asesinos.
llegando a termino, me alegro que este gobierno haya tomado cartas en el asunto
y si quieren pasar algun dia a visitar quintay, les doy por sentado que no se defraudaran, visiten el museo, saquen muchas fotos y denlas a conocer

saludos