Las gotitas para "ir al baño" son efectivas sólo en perros jóvenes. Educación y paciencia son claves.
Educar al perro regalón a que no levante la pata frente al sillón de la sala es una tarea que demanda tiempo y paciencia. Para facilitar ese propósito, en el mercado existen productos en base a gotitas compuestas por sales de amonio que se colocan en la arenilla o el lugar destinado a las deposiciones con el fin de atraer a la mascota.
Según el veterinario Sergio Aguayo, entre un 30 y 50% de los perros puede tener buenos resultados con este tipo de productos. "El lugar donde hacen lo determinan los olores y el hábito. Si el perro ya se acostumbró a orinar en cualquier parte es muy difícil que cambie".
El profesional dice que el olfato es un tema clave al minuto de determinar el lugar "elegido" por la mascota. "En una casa hay miles de olores que nosotros no sentimos y que incluso permanecen después que se ha limpiado. Además, la orina tiene un olor amónico, al igual que el cloro y algunos limpiadores, los que pueden confundir al perro".
Actuar a tiempo
También hay que considerar que las alfombras son pisadas todo el día por gente que ha estado en la calle y que trae residuos de excremento y tierra en sus zapatos. Olores que llevan a un perro que no está educado a hacer sus necesidades donde perciba el estímulo.
Por lo mismo, la clave está en actuar cuando son cachorros. "Hay que observarlos cerca del mes y medio, porque cuando quieren hacer pipí se ponen intranquilos, buscan un lugar. Ahí es donde hay que fijarse y llevarlos donde uno quiere que hagan para que aprendan por repetición".
Gonzalo Guzmán, de Adiestramiento Canino Barrabás, concuerda con la importancia del manejo y duda de los métodos químicos: "El amonio puede o no resultar, pero la enseñanza queda y es lo que vale".
Guzmán asegura que no todo está perdido en el caso de un perro adulto, pero que la solución es el manejo, la observación y la comunicación con el animal: "El perro tiene un sistema digestivo corto (10 a 30 minutos después de comer), por lo que es fácil observar cuándo va a hacer sus necesidades. En el momento en que esté haciendo hay que decirle '¡no!' y llevarlo donde uno quiere que defeque u orine". Hay que darle un premio cada vez que lo haga bien.
Fuente: Diario El Mercurio (Sábado 5 de Julio de 2008)
http://diario.elmercurio.com/2008/07/05/vida_y_salud/mas/noticias/2CFB6D6F-6195-4453-A5CE-E5410055BB59.htm
Autor :
Club de Mascotas Bayer (c) 2012 , http://www.clubmascotas.cl/1537