El riesgo de avalar el amor libre entre gatos

La esterilización hoy se vuelve una necesidad ante la proliferación de felinos abandonados.
Por María Paz Carvajal
Una gata no esterilizada, su primera camada y la descendencia de ésta, teniendo crías al menos dos veces por año y con una supervivencia de 2,8 gatitos por camada, dan un total de 370.000 felinos en 7 años. La mayoría, abandonados.
La esterilización de las hembras (extirpación de ovarios o de útero y ovario) y la castración de los machos son la única salida.
El objetivo de la cirugía es eliminar la producción de hormonas sexuales y la capacidad de reproducirse, previniendo las cruzas indeseadas, explica María Paz Iturriaga, médico veterinaria del Centro de Referencia Médico Felina Moggie Cat's.
Además, con esta medida disminuye mucho la probabilidad de contagio de enfermedades peligrosas en gatos, y que incluso pueden ser mortales, como la leucemia y la inmunodeficiencia felina. Esto, porque se reduce el contacto directo entre gatos, tanto por la inactividad sexual como por el hecho de que los gatos operados no vagabundean ni pelean entre machos (típico en los períodos de celo de las gatas).
Por otra parte, los gatos que no salen del hogar -hembras o machos- "no lo pasan bien en épocas reproductivas, pues viven con una constante necesidad frustrada de cruzarse. Eso da pie a que ocurran lamentables accidentes, desde atropellos hasta saltos de altura en edificios".
Por último, la esterilización hace que baje hasta en 90% el marcaje con orina.
A tiempo
Lo importante es tomar la decisión ojalá antes de los 6 meses. "El problema de hacerlo cuando el animal es adulto es que ya adquirió la conducta de salir. Así y todo, los beneficios con el marcaje y con las cruzas indeseadas hacen que sea conveniente siempre".
Si se pasó el tiempo, el mejor momento para programar la cirugía en hembras es esperar que el animal no esté en celo.
La operación es ambulatoria y con anestesia general, lo que implica que el dueño debe dar su autorización y que el animal debe pasar algunas horas de recuperación en la clínica.
El riesgo es mínimo, pero la clave es chequear que el animal no está enfermo. A los gatos adultos es bueno hacerle exámenes de sangre, para ver el estado de sus plaquetas, así como el funcionamiento hepático y renal. En el posoperatorio se dan analgésicos, antibióticos y collar isabelino para no tocarse la herida.
Fuente: www.emol.com (Sábado 4 de Marzo de 2006)
Foto: EFE
(http://diario.elmercurio.com/2006/03/04/vida_y_salud/mas/noticias/0ACF4183-5774-4527-B855-9A8ECC48CC03.htm)












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