Insólitos tratamientos para mascotas muy agresivas

Ansiedad, estrés y frustración les pueden gatillar algunos trastornos en sus conductas
Por Ciro Colombara C.
Si su perro lo único que hace es perseguirse la cola o si el gato tiene arranques violentos y lo araña sin mediar provocación alguna, lo más probable es que necesite una terapia. Este tipo de conductas pueden ser el resultado de algún problema que tengan estos animales, como ansiedad, frustración o estrés.
Astrid Concha, médico veterinario, máster en etología clínica aplicada -especialidad que aborda el comportamiento de perros y gatos, prevención y tratamiento de alteraciones de conducta- dice que este tipo de reacciones en las mascotas es bastante común. “Lo que no es frecuente es que la gente acuda a un veterinario para consultar por un trastorno puntual. Solamente lo hacen cuando este tipo de situaciones genera un problema en la casa o tal vez con los vecinos, como por ejemplo cuando un perro ladra o aúlla constantemente”.
-¿Qué tipo de trastornos son los más frecuentes?
-En el caso de los perros tenemos la agresividad, que puede ser dirigida a los miembros de la familia como a otros animales, esto es que pelee con otros perros cuando lo sacan a pasear. ¿Qué tipo de tratamiento es el que necesitan? Todo va a depender de la causa que gatilla esta conducta, que puede ser un conflicto jerárquico o también miedo. En algunos casos puede ser necesario utilizar fármacos, en otros solamente se concentra en modificar la forma de interactuar entre el dueño y su mascota. Está también la alternativa de la terapia grupal.
La veterinaria explica, sobre este último punto, que la idea es tomar a un grupo de personas con sus animales, algunos de los cuales tienen problemas y otros no. “Lo que se hace es ir premiando en los primeros ciertas conductas que me interesa ir cambiando”.
-Y en los gatos, ¿cuáles son los problemas más comunes?
-La gente nos consulta sobre todo porque el gato hace pipí en distintas zonas de la casa y por el scraching, que es el rasguñar y rompan muebles o cortinas. Está también la agresividad redirigida, que se da porque un gato ve desde la ventana, por ejemplo, a otro gato y como no pueden ir a atacarlo y sacarlo de su territorio, queda con esta agresividad contenida, que le puede durar horas. Entonces, cualquier cosa, como que tú lo vayas a tocar o a tomar, muestra una agresividad descontrolada.
Fuente: Diario Las Últimas Noticias (Lunes 7 de Abril de 2008)
http://www.lun.com/modulos/busqueda/index.asp?variable=mascota&DiaDesde=7&MesDesde=3&AgnoDesde=2008&DiaHasta=7&MesHasta=4&AgnoHasta=2008












¿Quieres publicar un comentario?
Primero debes registrarte, o inicia sesión con tu contraseña aquí, si ya eres miembro.