La verdad sobre los peces de agua fría



A menudo, aquellos que se venden para ese hábitat no lo son y no logran sobrevivir.


Por María Paz Carvajal

Los carassius suelen ser naranjos, de suaves y largos velos y, para muchas tiendas, capaces de vivir en agua fría. Es decir, ideales para que deambulen decorativamente dentro de una pecera.

Sin embargo, al cabo de un tiempo, este elegante pez empieza a sufrir las consecuencias: hidropesía (acumulación anormal de líquido en el cuerpo), daño en la vejiga natatoria, puntos blancos (gripe), úlcera, etc. Finalmente, baja tanto su metabolismo que muere.

Nada extraño para Marcela Jofré, dueña de la tienda "Marcela". "Esto ocurre porque los carassius nunca han sido de agua fría. Éste es un pez de laboratorio, una modificación genética que hicieron los chinos a partir de otro pez, la carpa, que existe en la naturaleza y a temperatura ambiente".

Por lo tanto, los cuidados para todos los tipos de carassius son iguales que para cualquier pez tropical de acuario. Esto es, un estanque espacioso, con filtro, oxigenación y a una temperatura mínima de 20 grados Celsius. Así, un carassius puede llegar a vivir hasta 32 años.

Las especies de agua fría son las carpas y los koi, que si bien pueden tener tonalidades parecidas al carassius (naranjos, dorados, rojos, manchados), no es difícil identificar sus diferencias. "El koi tiene una aleta, bigotes pequeños y es más largo y flaco. El carassius es más redondo y gordo, suele tener doble aleta y bastante largas".

Sean de agua fría o temperada, estos peces no debieran ser colocados en peceras, porque crecen mucho.

En un espacio reducido, comienzan a darse vueltas y su propio movimiento produce vibraciones en el agua, las cuales rebotan en la pared y chocan contra el pez. Así, éste percibe continuamente su propio eco, lo que le genera estrés y baja de defensas. Esto también cuenta para los "betta", que suelen venderse para peceras porque salen a respirar a la superficie (aunque es un pez tropical de agua tibia).

Además, a la peceras hay que estar cambiándoles continuamente el agua para evitar que se descomponga, pero esto a la vez mata las bacterias nitrificantes que enriquecen el hábitat.

Equilibrio ecológico

Para los peces de agua fría, lo mejor es crear una pileta o una pequeña laguna en el jardín. En ese contexto son una gran entretención.

"Hay que tratar de llegar a un equilibrio ecológico con ayuda de elementos naturales. Por ejemplo, preocuparse de las plantas porque pueden convertirse en un eficaz sistema biológico de filtraje. También se pueden introducir peces que se comen a las larvas de zancudo o conseguirse daphnias, pulgas de agua que comen las algas. Y los escarabajos ayudan a eliminar desechos orgánicos".

Pero cuidado, que pese a ser de agua fría, tampoco les hace bien permanecer meses a temperaturas muy bajas, pues eso los obliga a que su metabolismo reduzca la actividad al entrar en hibernación.






Fuente: www.emol.com (Sábado 19 de Junio de 2004)

Foto: Fotobanco

(http://diario.elmercurio.com/2004/06/19/sociedad/mas/noticias/13C77162-B792-4C7B-A55A-CFEB4327EB77.htm)
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