Siguiendo algunas pautas básicas, son animales fáciles de mantener y domesticar.
Por María Paz Carvajal
Copito de nieve, la tierna cabrita amiga de Heidi y Pedro, la que los acompañaba en sus paseos por la montaña, ha dejado de ser una mascota de ficción: los caprinos y ovinos hoy también están siendo comprados por familias chilenas como animales de compañía, ya sea para parcelas de agrado o para residencias en las afueras de la ciudad que tienen un poco más de espacio.
Y es que tomando en cuenta algunas recomendaciones, con estas especies sí se pueden establecer vínculos cercanos, además de tener la oportunidad de descubrir otras criaturas de la naturaleza.
"Si son criados desde chicos se van haciendo domésticos y pueden perfectamente reconocer a su dueño. De hecho, aquí uno ve cómo les gusta perseguir a la persona que los cuida", cuenta Sofía Arnaiz, encargada de la Granja de Asís del Buin Zoo.
Siempre se ha sabido que las ovejas y en especial las cabras arrasan con todo lo verde que pillan. No obstante, mantenerlas en un área verde reducida y sin causar estragos es posible.
Se les puede mantener en un pequeño corral de unos dos metros cuadrados, donde llegue sombra y sol, con piso con "palet", paja o viruta que impida la humedad. "Ahí pueden estar sin problemas y es posible sacarlas a pasear con un lazo. A los niños les encanta. También se las puede amarrar a un árbol, siempre que las estén cambiando de lugar cada cierto tiempo. Y debe ser un prado establecido, de raíces firmes", cuenta Aldo Vitali, dueño de la "Nonna Rosa", quesería de cabra ubicada en Quebrada Alvarado (Olmué), que admite que hasta allá no sólo van a comprarle sus quesos, sino también familias interesadas en tener sus propias cabras.
Súper económicas
En cuanto a su alimento, tienen un punto a favor: comen alfalfa, así como cáscaras de frutas y verduras (menos de palta). Con un fardo de alfalfa al mes alcanzaría, lo que no vale más de $5 mil.
Otra ventaja de cabras y ovejas es su forma de defecar. "No son desechos hediondos, son muy pequeños y duros. Y lo mejor de todo, son buenos abonos para el jardín. De hecho, son animales ideales para quienes gusten de tener ecosistemas naturales, ya que con un manejo adecuado resultan muy buenos 'desmalezadores' y 'cortadores de pasto', y, a la vez, entregan un excelente guano", agrega Arnaiz.
En eso coincide plenamente Andrés Schiappacasse, quien hace unos años compró por $10.000 a "Isidora", una oveja, para su parcela de agrado. El problema fue que como durante la semana pasaba sola, se empezó a comer todo el jardín, que estaba recién plantado.
Para colmo, "le gustaba jugar a los topones, pero mis hijos estaban chicos para eso (3 a 5 años). La tuvimos seis meses y la regalamos, pero igual fue una experiencia chora. La bañábamos y le hacíamos cariño, era muy rica. Mis niños aún la recuerdan".
Fuente: www.emol.com (Sábado 16 de Julio de 2005)
Foto: Fotobanco
(http://diario.elmercurio.com/2005/07/16/sociedad/mas/noticias/E743E07A-25DA-443D-BD31-F0B21A37620B.htm)
Autor :
Club de Mascotas Bayer (c) 2012 , http://www.clubmascotas.cl/1347