La cistitis y los cálculos uretrales son dolorosas enfermedades que pueden terminar en cirugía. Por María Paz Carvajal Que un gato sufra de cistitis puede sonar curioso, pero en ningún caso es una realidad excepcional. No son pocos los gatos que presentan enfermedad de las vías urinarias bajas, conjunto de patologías con igual sintomatología y que en inglés se les conoce bajo la sigla FLUTD. Se estima que corresponde al 10 o 20% de las enfermedades no infecciosas en felinos. La más frecuente y recurrente de éstas es la cistitis intersticial, la cual se caracteriza por una inflamación de la mucosa de la vejiga, que no tiene un origen infeccioso (bacterias, virus u hongos) y que se asocia más bien a cuadros de estrés. En la práctica, el felino presenta dificultad para poder miccionar, dolor, orina muchas veces y en pocas cantidades, incluso puede ser una orina con sangre. Elimina en varias partes, porque no alcanza a llegar a la caja de arena y se lame mucho el área perineal y peneana. "Los dueños suelen mencionar que el animal llega a su caja y comienza a vocalizar, genera ruidos por dolor. Además, cuentan que adopta una posición como si fuera a defecar y no puede, pero en el fondo su problema es para orinar", describe la médico veterinaria especialista en felinos del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad de Chile, doctora Marcela Valenzuela. La cistitis no es una enfermedad fácil, pero lo peor es que puede ocasionar una situación aun más grave: la obstrucción parcial o total de la uretra. "Y es que la cistitis puede originar también una descamación de células y mucus que llevará a que se forme un tapón a nivel de la uretra", agrega la veterinaria. Cuando hay una obstrucción completa de la uretra, el animal comienza con otro tipo de síntomas: como abdomen duro y con dolor, además de signos sistémicos (decaimiento, falta de apetito, vómitos, temperatura baja, etc.) Eso es muy grave y si no es tratado a tiempo, puede fallecer incluso en menos de 48 horas. La segunda causa más importante de FLUDT es la urolitiasis (cálculos), que corresponden a la formación de piedrecitas compuestas por minerales, células y mucus. Estos cálculos pueden ser de magnesio y fosfato o de calcio. Para atender la urgencia hay que hospitalizarlos un par de días. En la clínica les ponen una sonda a través de la uretra que permite restablecer el flujo de orina. Sin embargo, en los casos más difíciles se debe realizar un lavado de la vejiga o terminar con cirugía. Cambio de dieta Cuando el felino ha formado cristales de magnesio se le puede tratar modificando su dieta con alimentos de prescripción (indicados para una determinada enfermedad) que son bajos en estos componentes. También reciben antiinflamatorios. Esto, como una forma de que no vuelvan a presentarlos. Cuando son de calcio se manejan con medicamentos que cambian el ph de la orina. Algunos gatos -principalmente machos- tienden a presentar esta enfermedad con recurrencia, por lo que los veterinarios en ocasiones deberán optar por la uretrostomía, que es la amputación del pene. Fuente: www.emol.com (Sábado 28 de Mayo de 2005) Foto: AP (http://diario.elmercurio.com/2005/05/28/sociedad/mas/noticias/1661B712-92C8-4F68-9EB5-CC698AFC422E.htm)

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